La existencia captada por nuestros sentidos es procesada por nuestro cerebro que, en función de un patrón ancestral, crea una abstracción. Lo que podríamos llamar la identidad humana. Lo que entendemos «como nosotros mismos» en el sentido orteguiano de «yo soy yo y mi circunstancia».
La estructura de las sinapsis neuronales, la forma en que se estructura nuestro cerebro es una conjunción de los sentidos. Es decir los soportes en que está la información influyen en la arquitectura cerebral.
De esta forma una persona con parálisis cerebral que no haya podido relacionarse con su entorno gateando, accediendo por sí misma a los objetos a su alcance, tendrá un déficit en el futuro en cuanto a su visión espacial. Es decir, tendrá problemas con la geometría, ilustraciones o el dibujo lineal en un futuro. Las áreas de Broca y Wernicke en el cerebro son también las zonas en las que la manipulación manual tiene su centro. De hecho, los paleoantropólogos piensan que la fábrica de instrumentos líticos influyó en el desarrollo del lenguaje y en la forma en que ése estructuró la información.
La escritura es un paso evolutivo que tuvo en un pasado sus controversias (Aristóteles pensaba que el uso de la escritura haría a las mentes perezosas y meras reproductoras de pensamiento al no tener interiorizados los conceptos. Platón por su parte, creía que la escritura podría hacer avanzar el conocimiento. Sócrates no escribió nada y lo que conocemos es gracias al segundo filósofo.
Jesucristo o Buda tampoco escribieron nada (sabemos que Jesús escribió con un palo sobre la tierra algo que borró inmediatamente fue leído).
Es obvio que nuestra sociedad actual es fruto de la tecnología. Primero fueron los útiles líticos, el arado y la escritura. Después vendría el reloj, que cambiaría nuestra forma de entender el tiempo, transformándolo en un bien escaso (economía).
El libro, penúltima de las revoluciones tecnológicas, favoreció la concentración y ahora llega una nueva tecnología: la revolución digital. Lo común entre el libro y la última tecnología es la universalización, aunque ahora es muy superior que en tiempos de Gutenberg.
Pero esta universalización del conocimiento tiene una contrapartida: cambia la forma de concentrarse. Los usuarios de móviles, tabletas y otros artilugios se concentran, claro que sí. No hay más que fijarse como en un restaurante cada persona se sumerge en su dispositivo ignorando a los que tienen cerca (aunque seguramente se comuniquen con ellos mediante sus dispositivos). El hecho es que su concentración está dispersada en varias aplicaciones simultáneas. Leen un correo y están pendientes del whatsapp, sin olvidar Twiter o facebook. Es posible que incluso alguno esté jugando a algún tipo de juego.
Aún no sabemos cómo se estabilizará el estado tecnológico actual. Existen varios dispositivos que hacen todo (un móvil hace lo mismo que un e-reader o una tableta, notebook, portátil o computador de sobremesa) aunque no lo hacen todo óptimamente.
Así, un kindle no favorece tanto los hipervínculos como una tableta ni es tan sencillo escribir como con un portátil, pero sí es mejor a la hora de leer un libro en el que queramos sumergirnos. No nos cansa la vista ni nos incentiva el dejar la lectura siguiendo los hipervínculos.
El valor añadido de la interactividad supone una invitación a la distracción. De hecho los dispositivos electrónicos quieren cubrir una necesidad humana: las ganas de distraerse. Esto impedirá una profundización en la lectura. Los motores de búsqueda desincentivan las lecturas totales. La lectura se convierte en una actividad fragmentaria.
En el aula esto es evidente. Desde pequeños el alumnado es reacio a leer los enunciados de los problemas. Buscan la realización mecánica de estos y somos los maestros y profesores los que tenemos que incidir en que deben leer atentamente los enunciados. Ahora sustituimos los libros de texto, utensilios que a muchos alumnos les pueden parecer tan horribles como estudiar unas páginas amarillas, por tablets o portátiles. Estos aparatos infinitamente con mayores posibilidades que el antiguo libro están lleno de trampas para la distracción. Tanto que el número de alumnos por clase debería reducirse para atender a las necesidades del alumnado, unas veces solicitarán ayuda y otras no. Pero es necesario estar muy cerca del alumno.
Desde muy temprana edad están manejando todo tipo de dispositivos electrónicos. Muchos padres nos jactamos de que son capaces de usarlos intuitivamente, sin más instrucciones. No cabe duda de que los fabricantes saben lo que hacen. Pero ¿cuál es la intención de los fabricantes?
Un fabricante no saca al mercado dispositivos pensando en el progreso de la humanidad. Un fabricante busca un nicho de mercado, es decir una necesidad de la población receptora de su artilugio (se puede debatir sobre si es una necesidad creada o no) de forma que pueda sacar una rentabilidad económica. Es un negocio.
En la actualidad estamos comprobando que el liberalismo económico y la ética no parecen llevarse muy bien. También hay que reconocer que hay empresas que desean mejorar la educación además de tener rentabilidad económica, sin la cual sería imposible su viabilidad a medio o largo plazo.
Aquí el problema es de perfeccionamiento tecnológico. No hay que olvidar el aspecto que tenían los primeros automóviles. Se limitaron a quitar el caballo y poner un motor. Todo lo demás lo conservaron tal cual. Ahora el libro es como en el caso de los carros de caballos, cambiamos el soporte y dejamos todo lo demás igual. Poco a poco vemos que existe la posibilidad de la interactividad. Es cierto que es una ventaja enriquecedora y hay que incorporarla ¿cómo? Es la pregunta que se hacen las industrias del libro actualmente (dejo aparte todas las implicaciones cruciales sobre los derechos de autor por no ser el objeto de esta digresión).
Lo importante sería que el objetivo estuviera en el desarrollo de las capacidades del alumnado conforme a la nueva tecnología. No implementar opciones solo con el criterio de que es posible hacerlo
El papel del profesor cada vez es más el de guía para que alumnos y alumnas aprendan por sus medios. El profesor enseña la puerta pero es el alumno quien debe cruzarla.
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lunes, 12 de agosto de 2013
La influencia de Internet en la configuración de nuestro cerebro
viernes, 28 de junio de 2013
Discurso de Graduación 2º de Bachillerato 2012-2013
En 2º de Bachillerato se funden varios objetivos que hacen que los meses en que se cursa sean bastante complicados. El profesor tiene que atender a la demanda del alumno que le está pidiendo una buena preparación de cara al examen de Selectividad, una buena nota para mejorar su media, unas clases que no sean aburridas (hay que tener en cuenta la presión a la que están sometidos), unos exámenes no demasiado dificultosos, una forma de corregir comprensiva…
Bueno, esto lo sabemos los profesores. Pero, sin dejar de lado esto que acabo de decir, hay otra parte que nos preocupa como educadores. Esta parte no es algo de lo que sean conscientes los alumnos. Algunos es posible que no se lo hayan planteado nunca. Pero, desde luego, a mí me parece que es clave en la vida de los alumnos.
Como doy por descontado lo primero que he dicho, mi preocupación siempre ha gravitado ( y gravita aún), sobre este punto.
Voy a leer unas palabras del Dalai Lama, de su libro “Las Leyes de la vida”, que creo ilustran mi pensamiento sobre este aspecto:
«Si el maestro además de impartir la educación académica asume también la responsabilidad de preparar a sus alumnos para la vida, sus alumnos sentirán confianza y respeto, y aquello que se les haya enseñado dejará una huella indeleble en sus mentes. Por otro lado, las enseñanzas recibidas de un maestro que no muestra una auténtica preocupación por el bienestar de sus estudiantes serán recibidas como temporales y olvidadas muy pronto».
Dalai Lama (Las leyes de la vida).
Cuando educo soy consciente de que tengo conmigo en el aula, no a 2º Bachillerato o al 3º B de ESO, tengo a alumnos concretos, con sus nombres, sus problemas y sentimientos. El tiempo es escaso y el sistema educativo nos encorseta bastante. Aún así, os quiero asegurar que el que os habla siempre tiene en mente que las personas a las que educo tienen un futuro abierto, muchas cosas que aprender, mucho en que fallar, tener éxito y mucho trabajo y sufrimiento. Por eso siempre he querido darles herramientas para la vida, en la parte que me toca como educador, y espero que el cariño con el que se han forjado mis instrucciones, a veces en forma de reprimenda, haya llegado a todos. Si así ha sido habré tenido éxito. Espero que al menos le haya podido señalar una puerta que cruzar o algún cajón que abrir. En un futuro podrá cruzar la puerta y usar los cajones. Ese momento será aquel en el que cobre sentido todo lo que hemos compartido durante el tiempo en que hemos coincidido en el aula.
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lunes, 3 de junio de 2013
PREGUNTAS DEL TEMA 8 CCSS 4º ESO
Un mundo dividido en bloques: Página 198
1.3 La guerra fría presentación Guerra Fría y otra
El Bloque capitalista (1973-1991) Página 210
6.2 La crisis de 1973 y sus consecuencias6.3 Las medidas frente a la crisis
El mundo comunista (1945-1982) Páginas 206 Presentación
4.1 Rasgos básicosEl ocaso del bloque comunista (1982-1991)
7.3 La desparición de la URSS Páginas 212El fin del mundo colonial Página 216
9.1 definición de descolonización 9.2Las causas de la descolonización
10.1 La conferencia de Bandung Página 21210.3 Las consecuencias de la emancipación Página 212
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miércoles, 29 de mayo de 2013
martes, 28 de mayo de 2013
COMENTARIO DE TEXTO SOBRE LA INTIFADA
Los israelitas descubrieron estupefactos las imágenes retransmitidas por la televisión: soldados judíos disparando a niños árabes, rompiéndoles los brazos y las piernas. La revuelta comenzó a organizarse. Las primeras octavillas fueron deslizadas bajo las puertas de las casas y de las tiendas. En ellas se daban instrucciones precisas sobre los actos de desobediencia civil, como por ejemplo el boicot a las mercancías israelitas, el rechazo al pago de impuestos, el rechazo al trabajo; ya estaban hartos de ser explotados por patronos israelitas, de trabajar por salarios inferiores a las de los otros trabajadores. La meta planteada era la obstrucción económica y política de Israel. Estos llamamientos estaban financiados por los jefes del "Movimiento Nacional Unificado de la Intifada" (movimiento que agrupa a personas que pertenecen a instituciones nacionales y religiosas, de las cuales la mayoría aprueba el programa de la OLP).
A la firme resolución de los palestinos de decidir su propio destino, de reclamar sus derechos, su dignidad, los israelitas replicaron con una política de mano de hierro.
VON BENDA, R. Los niños de la Intifada. Madrid, 1992.
SOLUCIÓN:
Este texto es un fragmento del libro Los niños de la Intifada, de la periodista alemana Roswitha Von Benda. En este libro se relatan las vivencias de tres jóvenes palestinas, residentes respectivamente en Jerusalén, Belén y un campo de refugiados.
Todas ellas participaron en la Intifada, la rebelión de los niños y adolescentes palestinos que según la periodista surgió espontáneamente en los territorios
ocupados a la altura de 1987 y que consistía en el enfrentamiento con piedras de los muchachos frente a las modernas armas del Ejército israelí.
La prolongada y lamentable situación de los palestinos en los territorios ocupados por Israel desde la Guerra de los Seis Días -la franja de Gaza y Cisjordania- provocó esta insurrección que reabrió el debate internacional y llevó a la Conferencia de Madrid en 1991 para iniciar las negociaciones entre palestinos e israelíes
En este breve fragmento se plasmaban los sentimientos de rabia generalizados entre la población palestina de los territorios ocupados, tras veinte años de conflicto, y que provocaron una nueva manifestación de lucha contra el Ejército invasor. Un modo de enfrentarse los niños y adolescentes palestinos con los materiales que encontraban por la calle, piedras, palos, ladrillos o hierros contra las armas automáticas de los israelíes.
Von Benda explicaba la reacción estupefacta de la población hebrea ante una realidad imprevista y totalmente desigual de piedras contra balas, de niños contra militares. Esta visión contemplada por televisión, desde los hogares israelíes, provocó en éstos gran desconcierto.
El enfrentamiento directo iba acompañado de acciones de desobediencia civil como el boicot a los productos israelíes, no pagar los impuestos, dejar de trabajar para los ocupantes. Unas medidas que ya se habían puesto en práctica en conflictos coloniales como en la India, con Mathama Ghandi. Lo realmente novedoso e impactante de este nuevo modo de lucha era la desproporción entre los ejércitos actuantes, niños contra soldados y piedras contra balas.
El objetivo de este salto cualitativo en la lucha palestina era poner en dificultades, obstruir, económica y políticamente a Israel, al menos en la administración de la Palestina ocupada. El objetivo era elevado y complicado frente al poderoso Estado de Israel, pero la Organización para la Liberación de Palestina, liderada por Yasir Arafat no veía otro modo de romper la estancada realidad de la ocupación y la pasividad de los organismos internacionales.
CONCLUSIONES
Este texto reflejaba la visión de una periodista occidental de la realidad palestina, sometida a la fuerza del Estado de Israel. Una situación con 20 años de antigüedad, sin apenas cambios, a pesar de las resoluciones de las Naciones Unidas de condena a la invasión y de sanciones al ocupante.
Ningún castigo había dado resultado por la oposición de los Estados Unidos, que ejercía el derecho a veto en el Consejo de Seguridad, para impedir que las sanciones tuvieran algún efecto.
Al menos la Intifada logró concienciar a gran parte de la opinión pública internacional y a un sector de los hebreos, de la injusta realidad y desamparo de los palestinos. La OLP, promotora de la insurrección, proclamó unilateralmente el Estado palestino y forzó la convocatoria de la Conferencia de Madrid, en 1991, en la que se iniciaron las negociaciones entre palestinos e Israel, con el apoyo de la Unión Europea, los Estados Unidos y la Unión Soviética.
Pero este proceso de paz, aun con avances, no terminó de solucionar el conflicto de la ocupación, y de nuevo surgió otra Intifada, la segunda, en septiembre de 2000.
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